|
REGENERACIÓN
CAPILAR SIN IMPLANTE DE LA ALOPECIA ANDROGENÉTICA
Único
tratamiento médico de la alopecia hereditaria
tratada de forma similar a un proceso alérgico. El tratamiento
consiste en una desensibilización hormonal androgénica
en la zona frontoparietal para desbloquear el andrógeno
de la enzima folicular, pudiendo de esta forma restablecer
de nuevo el crecimiento normal del cabello. El pelo crece de nuevo
si la raíz del cabello no ha cicatrizado observándose
una serie de cambios durante el proceso de regeneración capilar:
se normaliza la grasa, desaparece la caspa como expresión
de una regulación inmunológica, se detiene la caída,
aparece nuevo vello que adquiere progresivamente un mayor grosor
hasta convertirse en cabello pigmentándose hasta el color
natural.
El nuevo cabello tiene una forma cronológica
característica:
 1º
se regenera la parte central a modo de diadema o walkman.
2º se regenera la coronilladesde los bordes sanos hacia el
centro.
3º se regeneran las entradas desde los bordes sanos avanzando
hacia delante.
Para que el nuevo vello que nace en las
zonas en las que se había caído se convierta en cabello
sano, hay que estimular biológicamente al individuo para que
aumente sus propias defensas y recupere el 100% de las funciones de
todos los sistemas de su organismo. De manera que invertimos los procesos
de envejecimiento, al ahorrar un porcentaje de energía diaria
con este tratamiento la persona transforma este superávit de
energía en la regeneración global de toda la persona
y del pelo en particular.
BENEFICIOS
OBSERVADOS DURANTE EL TRATAMIENTO
- El primero en ser apreciado es la desaparición
del cansancio, la recuperación de la vitalidad, recuperación
de un sueñoreparador .
- Mejoría de las alergias desde la
primera semana, es la enfermedad más frecuentemente asociada
en todos los pacientes de alopecia, disminuye la respuesta alérgica
en frecuencia e intensidad, para ir mejorando hasta la remisión
total en un porcentaje del 80% de los pacientes al cabo de dos
meses.
- Regulación de las evacuaciones, se
normaliza la frecuencia diaria de las mismas, al igual que el
color y la forma, de manera que se corrige el colon irritable,
espástico, estreñimiento crónico, hemorroides,
etc. tan frecuente en muchos de estos pacientes.
- La piel se hidrata, se esponja, desaparece
la descamación, las pequeñas estrías, venitas,
rojeces, manchas solares, micóticas, etc.
- e/ la mirada rejuvenece, recobra la alegría
de cuando era joven, al recuperar la energía pérdida
que les hacia sentirse siempre agotados.
- Disminuye el síndrome premenstrual
(irritabilidad, tensión nerviosa, edemas, cambios de humor...),
se regulan los ciclos a 28 días coincidiendo con los ciclos
lunares, menstruando con luna llena, este un rasgo curioso que
destacan muchas mujeres, y el flujo menstrual adquiere sus características
normales en cuanto a cantidad, color, etc.
- Mejoran las digestiones, ardores, reflujo,
gases abdominales, al personalizar la dieta en el tratamiento
la persona ahorra un 20% de la energía diaria que destinaba
antes a hacer sus digestiones y se siente mucho más ligera.
- En general adelgazan de 3 a 7 kilos ya que
casi todas las personas tienen sobrepeso.
- El carácter cambia, los jóvenes
se hacen más comunicativos cuando solucionan su problema
de alopecia, se atreven a implicarse más socialmente, mejorando
su calidad de vida (relaciones, vida afectiva, capacidad para
ilusionarse por nuevos proyectos, mejoran el rendimiento intelectual...).
El
estrés mantenido activa toda la cadena endocrina, la hipófisis
segrega una gran cantidad de ACTH, sustancia que provoca una vasoconstricción
periférica y una contracción permanente de los músculos
lisos de todo el organismo (folículo piloso, bronquios, intestino,
arterias, pene, etc.) produciéndose una inflamación
que se cronifica y en la que hay una destrucción de tejidos.
A su vez el ACTH activa las glándulas suprarrenales, que
segregan una mayor cantidad de hormonas masculinas.
Por otra parte el estrés también
provoca un aumento de la permeabilidad intestinal, por una acidez
mantenida, una alteración de la flora intestinal, una escasez
de inmunoglobulinas A y la tensión mantenida de los músculos
lisos intestinales.
El cambio de la dieta mediterránea por
una anglosajona, rica en azúcares blancos y grasas saturadas,
provoca un aumento del colesterol, lo que se traduce en una mayor
producción de hormonas masculinas, seborrea, ateroesclerosis
y un aumento de la permeabilidad intestinal. Por esta porosidad
intestinal pasan a la sangre proteínas, medicamentos todavía
activos (que se encuentran en muchos de los alimentos que consumimos)
y microorganismos de nuestra flora intestinal que dejan de ser nuestros
aliados para convertirse en elementos que, junto a los dos anteriores,
nuestro sistema policial identifica como cuerpos extraños.
Se ha creado así una macroproteina que se convierte en un
antígeno para el que nuestro sistema policial crea un anticuerpo,
que es su manera de mantenerla a raya.
Tanto
el estrés cono la dieta han provocado una superproducción
de hormonas masculinas, por la entrada masiva de toxinas al organismo
(contaminación ambiental, alimentos tratados con hormonas,
etc.) el sistema enzimático, encargado de transformar esas
hormonas masculinas en hormonas femeninas protectoras, se encuentra
bloqueado, por lo que en el cuerpo hay una cantidad excesiva de
hormonas masculinas, y la caída del cabello es consecuencia
de una alergia a estas hormonas.
En los casos más graves, la destrucción
de tejidos a nivel del folículo piloso provoca que aminoácidos
de nuestro propio folículo pasen a formar parte de esa macroproteina
extraña, por lo que al crear nuestro cuerpo un anticuerpo
para neutralizarla en realidad está atacando a una macroproteina
de la que una parte es nuestro propio cuerpo.
|