Su rasgo principal es que
no saben desconectar del trabajo, de manera que su sistema automático
de encendido nunca se apaga, y acaban gripando en diferentes partes del
cuerpo, como el pelo, los bronquios, los intestinos y el sistema de defensa.
Las personas con caída de pelo se caracterizan por poseer una
personalidad de estrés, nunca desconectan de su trabajo u obligaciones,
y su sistema nervioso autónomo se encuentra permanentemente en
una situación de actividad o tensión. Este tipo de estrés
mantenido produce una serie de reacciones orgánicas que serán
las causantes de la caída del cabello.